Martes 7 Junio, 2016 16:56

Ni la virtud ni los talentos tienen precio, ni pueden compensarse con dinero sin degradarlos.

Manuel Belgrano

Mucho me falta para ser un verdadero padre de la patria, me contentaría con ser un buen hijo de ella.

Manuel Belgrano

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MOVIMIENTO OBRERO

LA PRENSA OBRERA

Por Juan Carlos Cena especial para Latitud Periódico

15 de junio del 2011


El tema de los medios de comunicación, hoy en un gran debate no muy claro, es esencial, pero a la hora de observar y analizar la realidad, nos encontramos que en los ámbitos menos conocidos, en la actualidad, la prensa obrera fue vértice del movimiento obrero que se organizó, se comunicó y luchó por sus ideales.
Este recorrido pretende ser un trabajo de investigación no acabado ni completo, pero si una observación importante del papel de la prensa obrera, que nada tiene que ver con los partidos políticos, sino con el papel de los trabajadores en su esencia como clase y como productora de los bienes, que tiene y tendrá un papel destacable, sustancial, aunque quiera ser siempre negado.

Siempre, desde sus nacientes, los trabajadores procuraron tener medios y modos de comunicarse. La historia de la prensa obrera esta indisolublemente vinculada con la historia del movimiento obrero. Para los obreros conscientes no existe tarea más importante que la de comprender el significado de su movimiento y conocerlo con exactitud. Entendían que un periódico era un organizador colectivo. Era, además, una herramienta de información, de educación, de construcción y de combate. Es decir, el periódico no sólo era un propagandista y un agitador colectivo, sino también un organizador colectivo. Debía además ser un educador y divulgador de las ideas de la clase trabajadora, de sus tácticas y estrategias para contraponerlas a la de la otra clase. El Papel del periódico no se limita sin embargo, a difundir ideas, a educar políticamente y a ganar aliados políticos. El periódico no es solo un propagandista y un agitador colectivo, sino también un organizador colectivo.

En este último sentido puede compararse con el andamiaje levantado en un edificio en construcción, que marca sus contornos, facilita el contacto entre los diversos grupos de obreros, les ayuda a distribuir las tareas y a ver el resultado final obtenido gracias a un trabajo organizado.

Con ayuda del periódico y en relación con el, se irá formando por sí misma la organización permanente.

Ya la sola tarea técnica de asegurar la necesaria provisión de materiales para el periódico y su debida difusión obligará a crear una red de agentes locales, que mantendrá entre sí un contacto vivo, que conocerán el estado general de las cosas.
El principio único, pero invencible, de fuerza del movimiento obrero es la conciencia de los obreros y la amplitud de su lucha, es decir, la participación de la masa de obreros asalariados en esta lucha.

En 1871, los tipógrafos ya luchaban por primea vez en defensa de sus intereses y tres años después, se produjo una huelga de importancia que afectó seriamente a los diarios de aquella época.

Los primeros periódicos defensores de la clase trabajadora aparecieron en 1863, ese año se edita el primer diario obrero llamado “El Artesano” escrito por Bartolomé Victory y Suárez, el Dr. Alejo Peyret y el escritor chileno Francisco Bilbao. En esta misma época Victory y Suárez traducen la obra de CABET “El Comunismo”.

En 1872 se organiza en Buenos Aires una Sección Francesa de la Asociación Internacional de Trabajadores, eran su mayoría marxistas; estos envían al Congreso de La Haya (1872) a Raimundo Wilmar, quien se escribía asiduamente con Carlos Marx. Posteriormente se crea una sección española y otra italiana. Editan el periódico “El Trabajador¨. Se realiza proselitismo verbal, en un principio, a raíz de ello se origina una lucha ideológica entre marxistas y bakunistas.

La difusión de las teorías socialistas recién adquiere verdadera importancia en la década de 1870, gracias a la actividad desarrollada por esos militantes que llegaron al país escapando de las persecuciones desatadas en Europa después de la Comuna de Paris.

En 1872, se editan los “Anales de la Sociedad Tipográfica”, “El Obrero Tipográfico” y “El Organizador”, órgano este último de una sección de la Internacional de los Trabajadores. En 1877 se publica “El Socialista” dirigido por Federico Dozo. El 3 de mayo de 1878, parece “La Luz”. En 1879 llegan al país Salvador Ingenieros (marxista) y Napoleón Papini (anarquista). En ese mismo año los anarquistas editan “Una Idea” Otra publicación anarquista aparece con el nombre de “La Vanguardia”, dirigido por E. Camaño, por ese mismo tiempo hace su aparición “El Descamisado”, anarquista dirigido por Sarraroru. La Voz del Obrero hace su aparición y en 1880 “El Obrero” y “La Anarquía” La duración de estas publicaciones como de otras, y que fueron muchas tuvieron una vida temporal.

El 8 de enero 1896, aparece La voz de la mujer “periódico comunista anárquico”. Sin editora conocida, proclamó ser “el único periódico de América y tal vez del mundo entero que hace propaganda de nuestros ideales de mujeres y especialmente para ellas”. Casi todos los hacedores de estos periódicos eran intelectuales que participaban directamente en las luchas de los trabajadores y del pueblo, además, fueron formadores de esa gama importante de intelectuales obreros que enriquecieron la causa proletaria.

Es dable destacar que los primeros pasos del Movimiento Obrero eran inseguros. Afloraban los primeros balbuceos, pasos iniciales con poca experiencia, solamente la indirecta transmitida por las corrientes de trabajadores extranjeros. Aquellos movimientos no tenían formas orgánicas y se fundaban y desaparecían con la misma facilidad que las Sociedades Obreras, sin dejar huellas de sus obras. El ambiente hostil en que se desarrollaban estas sociedades es de tener en cuenta, la represión sutil y no tanto, crecía a la vera de las primeras organizaciones de los trabajadores. Los trabajadores y sus intentos por organizarse, siempre estuvieron en las agendas patronales.

Podemos inferir, por otro lado, que en la década del ‘70, del siglo XIX, se originan los primeros intentos para formar organizaciones integradas por obreros. Comienzan los procesos de lucha de la clase obrera en la Argentina. En las décadas siguientes, las organizaciones van tomando distintas direcciones, de acuerdo al desarrollo de la lucha de clase. La constitución y organización de la Asociación Internacional del Trabajo, es un hito importante.

Anticipo del libro próximo a salir. CLASE OBRERA: REPRESIÓN Y ENFRENTAMIENTO.

Fuentes: varias y propias.

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