La violencia es el último recurso del incompetente.

Isaac Asimov

Actualizado: 4 Octubre, 2016 18:08

La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve.

Martin Luther King

MEDIOS DE TRANSPORTE INFORMES / INVESTIGACIONES

PÁGINA INICIO // MAPA DEL SITIO // SECCIÓN MEDIOS DE TRANSPORTE

 

 

 


 

stylish fancy counters
Websites Stat

Usuarios Online

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA CIUDAD DE BUENOS AIRES Y EL TRANSPORTE
PARTE III

ALERTAN EN VARIAS PARTES DEL MUNDO QUE SE
DEBE DEJAR DE USAR EL AUTOMOVIL EN LAS CIUDADES

Por Juan Carlos Cena * especial para Latitud Periódico

1º de septiembre del 2011

CONGESTIÓN VEHICULAR
La congestión vehicular en calles y rutas produce pérdidas de tiempo del usuario del automotor, peatones y ciclistas, además de un mayor gasto de combustible, mayor ruido, estrés y contaminación además de mayor desgaste de los vehículos.
La congestión produce asimismo un aumento en los costos de distribución de las mercaderías.

El señor Claytor Presidente de AMTRAK (empresa estatal encargada del transporte ferroviario de pasajeros en Estados Unidos) ha dicho que debido a la congestión rutera en esa nación se pierden 84.000 millones de horas-hombres por año. Las cuales equivalen al 20 por ciento del Producto Bruto Nacional.

En Argentina, la congestión produce un daño que llega al 2 por ciento del Producto Nacional. La cifra hoy es importante para un país en desarrollo y se incrementará con el correr del tiempo si es que aumenta el transporte automotor. De acuerdo a los datos proporcionados por la Asociación de Fabricantes de Automóviles, la producción y venta de autos para el mercado interno fueron, de enero a agosto de 1996, de 235 mil unidades, y en el mismo lapso, en 1997, fue de 275 mil y así hasta llegar al día de hoy a 10 millones aproximadamente de vehículos en la calle.

El ejemplo más claro de este crecimiento lo encontramos entre 1993 y 1994, cuando el parque automotor creció en 900 mil unidades y las muertes por accidentes de tránsito aumentaron en un 50 por ciento.

Educación vial y penas más duras no es lo único, ni suficiente, ni esencial. Lo verdadero es diseñar un verdadero Proyecto Nacional de Transporte, donde todos los modos que concurren al transporte sean complementarios y no competitivos. No podemos seguir con las evasivas. Todo esto deriva por las ausencias de políticas de Estado. A la oposición no se le cae una idea sólo la protestaría. Por otro lado, mientras los organismos que dicen ocuparse de los accidentes no penetran en la verdadera naturaleza del problema todo va a seguir igual
Murió más del 50 por ciento más de peatones en accidentes hasta mayo, se registró un promedio de cinco muertos por mes. Hay imprudencia de conductores, pero también de quienes cruzan mal. La mayoría, víctima de colectivos y camiones, en la en la ciudad de Buenos Aires.

NIVELES DE SONORIDAD EN EL TRANSPORTE TERRESTE
A una distancia de 25 metros un tren emite de 65 a 75 decibeles.
Un automóvil particular emite de 70 a 90 decibeles, mientras que un camión u ómnibus puede sobrepasar los 100 decibeles.

* Un tren compuesto por tres coches hace ruido durante 8 segundos al pasar por un punto, transportando cómodamente a 250 pasajeros.
* En una carretera, en 8 segundos, pasan más de 4 automóviles que no transportan en total más de 20 personas.

CONTAMINACIÓN DEL AIRE – ALGUNOS EJEMPLOS
En los Estados Unidos el transporte participa en la contaminación total con un 54 por ciento; de este valor un 86 por ciento pertenece a los vehículos viales mientras que el ferrocarril lo hace con 0,4 por ciento.

Si un tren diesel contamina 1, un automóvil particular contamina 8,3 veces más (y transporta un máximo de 5 pasajeros).

En caso de utilizarse tracción eléctrica de origen hidráulico, la polución es nula. Si se obtiene electricidad quemando petróleo (centrales térmicas) la contaminación puede ser eficazmente reducida. Además, se aprovecha al máximo la energía proveniente de la combustión.

En una carretera donde circulan 10.000 vehículos por día, se produce una contaminación equivalente a: 50 a 100 kilos de polvo; 140 gramos de plomo; 40 gramos de zinc; 1 a 5 gramos de hidrocarburos...

La contaminación de los automóviles causa 80.000 muertes.

Los automóviles en la CEE, Comunidad Económica Europea, lanzan 19 millones de toneladas de monóxido de carbono y 4 millones de toneladas de oxido nitroso por año.

Para pensar: En la argentina circulan 9.389.096 automóviles. Cuya mayor concentración está en las grandes ciudades como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Rosario.

EL TREN Y EL SUBTERRANEO CONTAMINAN MENOS
En todos esos países, especialmente, Alemania, Francia, Italia, España, entre otros, se ha privilegiado para el transporte urbano a los ferrocarriles y al sistema de subterráneos. Los presupuestos cada vez son mayores a efectos de implementar la expansión de las líneas, con trenes de circunvalación de uno o dos anillos que rodean las ciudades interconectando a su vez a todos los ramales. En cada interconexión hay una estación de intercambio de pasajeros, de estacionamiento de autos y ómnibus. En ese lugar los diferentes modos se complementan, no compiten. Es decir, las tierras públicas son utilizadas para construir centros de transferencias de pasajeros, cargas o encomiendas, playas de estacionamiento, para ómnibus, autos, taxis, no para emprendimientos inmobiliarios.

Este gobierno ni los anteriores que administran y administraron el Estado Nacional y los de la ciudad de Buenos Aires nunca diseñaron un proyecto serio de transporte, ni tienen anotado en una agenda, o en un mísero borrador, la cuestión del Sistema de Transporte.

Algunas observaciones puntuales: En la actualidad, cuando ponderan y evalúan los accidentes y las causales, no se nombra ni por casualidad los deficientes servicios prestados por el sistema de transporte ferroviario y de subterráneos. Salvo tibias excepciones. Porque las deficiencias de estos modos de transporte han contribuido al aumento de los accidentes, con el agregado, además, que estos modos de transporte, en buen estado, aliviarían la saturación de las calles, avenidas y corredores de accesos. En consecuencia se producen atascamientos en las entradas de las grandes ciudades. Reglamentar el tránsito, por ejemplo, en la avenida Juan B Justo, del paso de camiones de gran porte equivale en superficie a 5 o 6 automóviles.

SINIESTROS VIALES
La realidad nos muestra, sin anuncios ni chirridos, la cantidad de accidentes seguidos de muerte por saturación en las calles, avenidas, autopistas por la oleada de vehículos que bloquean los accesos a las grandes ciudades en las horas picos de entrada y salida. Factor indiscutible que provoca un colapsamiento cotidiano. Esa saturación a las horas cumbres del ingreso y egreso vehicular, estrés que causa el accidente, horas perdidas de trabajo, heridos y muertes, demoras, polución, roturas de autopistas, calles, carreteras de accesos, despilfarro de energía y combustibles no renovables, entre otros inconvenientes. Es toda una muestra por la falta de previsión, planificación y organización del transporte en general y del servicio ferroviario y subterráneo en particular, que es en definitiva la de preocuparse por los ciudadanos que van a laborar; es la ausencia de políticas.

Políticas de estado que los países desarrollados del mundo han tomado con suma seriedad. Políticas que a pesar de la renovación de las autoridades de diferentes signos políticos partidarios, las mismas han perdurado y ampliado, caso más cercano es España. Política de Estado iniciada por Felipe González, continuada por Aznar y ahora por Zapatero, manteniendo a las empresas de ferrocarriles y subterráneos en la esfera estatal. Por otra parte, perfeccionado la ley del Transporte de España, Ley de ordenación de los transportes terrestres. Ley 16/1987, de 30 de julio, BOE del 31 del mismo mes.

POR ESO ES NECESARIO COMPARAR
*La capacidad de tráfico de una vía férrea, ya sea subte o ferrocarril es 17 veces más que el de la ruta.
*Un tren suburbano ferroviario de ocho (8) coches equivale a 68 colectivos
*Una formación de subtes de 8 coches equivale a 36 colectivos

Esta desproporción entre un modo u otro contamina más el aire, triplica el ruido ambiente, aumenta la congestión vehicular y se incrementan los accidentes.* Para tener una idea y dimensionar mejor el problema. Una locomotora que arrastra una carga determinada sólo puede ser reemplazada por 50 camiones (Provistos por la industria del transporte automotor), que a su vez consumen 3,5 veces más combustible.

Según datos oficiales, el promedio de muertes por accidentes de rutas, en el mes de marzo de 1996 fue de 34 diarias, en marzo del 2001 ascendía a 42 diarias.

En Alemania citan 450.000 accidentes, tan solo 450 son ferroviarios.

En Francia, por la autopista Paris-Lyón, ¿cuántos accidentes viales con muertos y heridos hubo? No existen datos confiables, se oculta.

Mientras que el tren TGV que desarrolla una velocidad de 300 kilómetros por hora no produjo ningún accidente hasta el momento.

El ferrocarril, es el único medio de transporte, junto con el subterráneo y el trolebús que pueden usar energía renovable. Los otros utilizan la no renovable, que es petróleo o gas.
El auto transporte automotor no cumple con las leyes laborales, por un lado: por otro, no paga a la sociedad el daño que produce por la contaminación, el ruido y el estrés; la parte social de los accidentes vehiculares, la utilización de los combustibles no renovables, la congestión vehicular, etc.

La ocupación del suelo es otra cuestión a tener en cuenta. Partimos de una ley física: la impenetrabilidad de los cuerpos. No caben más vehículos en las carreteras, las mismas están saturadas, vale la pena repetir de nuevo el concepto de la impenetrabilidad de los cuerpos, no entran más vehículos, no se pueden encimar o penetrarse el uno con el otro. El transporte es movimiento, al producirse el mismo, en forma inevitable, se producen accidentes por falta de espacio. Y da por resultado el atasco en las holguras anulando toda movilidad en las autopistas, avenidas, carreteras de acceso a las grandes ciudades. .

VEAMOS LA OCUPACIÓN DE LOS ESPACIOS
SEGÚN EL MODO DE TRANSPORTE

El tren y el subte ocupan poco espacio y no interrumpen el transporte de automóviles y ómnibus teniendo a punto las infraestructuras de puentes, paso a nivel bajos y altos, puentes y alcantarillas. Para transportar más de 45.000 personas por hora y por dirección. El tren necesita un ancho máximo de 13,70 metros...
En cambio, el transporte automotor (ómnibus o camión) en la carretera, calles o avenidas necesita un ancho de 37,50 metros aproximadamente. Por todos estos conceptos se puede afirmar que el ferrocarril y el subterráneo son los modos de transporte que mejor contribuyen al abaratamiento de los costos y a la calidad de vida porque produce:
* Menos accidentes
* Menos contaminación
* Menos estrés
* Menos utilización de combustibles no renovables (Pudiendo llegar a no necesitarlos al utilizar energía eléctrica, de procedencia hidráulica o atómica.
* Menor ocupación del espacio territorial
* Menos ruido
* Menos congestión

El aumento de los accidentes por esa ausencia es casi exponencial, con el agregado de que ha aparecido una violencia inusitada en las colisiones, se ha saltado, por su violencia y cantidad, de la accidentologia a la siniestralidad.
Cuando se estudia un problema, se lo debe hacer siempre desde una visión global. En este caso, el transporte. Este requiere un análisis de la infraestructura (caminos, calles, vías férreas, vías navegables, etc.) de la explotación u operación de cada medio de transporte, y de los efectos externos (accidentes, contaminación, estrés, ruido, utilización del suelo y de combustibles no renovables, congestión vehicular, etc.)

Dicha visión conduce a la noción de costo social de cada medio de transporte.
Ya en septiembre de 1990 el Ing. Vicente Repetto “(especialista en economía del transporte en su artículo. Ante la Privatización de Ferrocarriles Argentinos, afirmaba: “La situación actual del país quizás obligue a centrar los esfuerzos en la reducción del déficit del Estado, pero debe aclararse al pueblo, ante una eventual privatización de los ferrocarriles, las consecuencias negativas que traerá aparejadas en relación a los efectos externos mencionados que actuarán sobre la vida de la población.

¿En cuánto aumentarán las muertes, los lisiados, los heridos, el estrés, el ruido, la contaminación, la congestión, etc., como consecuencia de una reducción o desaparición de los ferrocarriles y el consecuente traspaso de su tráfico al automotor?

Repito una vez más, circulan aproximadamente 10 millones de autos por nuestras carreteras. Se patentan 3.000 autos diarios de promedio. La solución no es más autopistas como proponen algunos, la solución es la complementariedad de los diferentes modos transporte. Es decir, ferrocarriles, subtes y transporte de carreteras y la flota fluvial deben funcionar coordinadamente para beneficio del país y no de intereses particulares.

• Juan Carlos Cena experto en Transporte.
• Autor de los libros:
• El Ferrocidio 1º y 2º edición ampliada.
• Ferrocarriles Argentinos – Origen, apogeo, destrucción y recuperación, de pronta aparición.
• Numerosos trabajos de investigación sobre la temática del transporte, publicados en portales en Argentina, América Latina y Europa.

Caracteres: 13.028