ALEJANDRA
PIZARNIK
POETA ARGENTINA
Producción
de Latitud Periódico
28
de enero del 2016
Nace
en Buenos Aires, el 29 de abril de 1936, hija de una familia
de inmigrantes de Europa Oriental, estudia en la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires
y luego estudia pintura con Juan Batle Planas.
En 1960, Alejandra Pizarnik se va a vivir a Francia, y en París
está radicada durante cuatro años, allí
trabaja en la revista: Cuadernos y en algunas editoriales francesas.
Publica poemas y críticas en varios diarios, traduce
a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé,
e Yves Bonnefoy.

En el caso de los estudios lo hace en la Historia de la Religión
y la literatura francesa en la Sorbona.
De
regreso a Buenos Aires publica tres de sus principales libros:
Los trabajos y las noches, Extracción de la piedra de
locura y El infierno musical, así como su trabajo en
prosa: La condesa sangrienta.
En 1969 recibe la beca Guggenheim y, en 1971
una beca de Fullbright.
El 25 de septiembre de 1972, mientras pasaba un fin de semana
fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba
internada, Pizarnik murió de una sobredosis intencional
de seconal.
Algunos de sus poemas
Cantora nocturna
"La
que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.
Adentro de su canción hay un vestido azul,
hay un caballo blanco, hay un corazón verde
tatuado con los ecos de los latidos de su corazón muerto.
Expuesta a todas las perdiciones,
ella canta junto a una niña extraviada
que es ella: su amuleto de la buena suerte.
Y a pesar de la niebla verde en los labios
y del frío gris en los ojos,
su voz corroe la distancia que se abre
entre la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta".
La Jaula
Afuera
hay sol.
No es más que un sol
pero los hombres lo miran
y después cantan.
Yo
no sé del sol.
Yo sé la melodía del ángel
y el sermón caliente
del último viento.
Sé gritar hasta el alba
cuando la muerte se posa desnuda
en mi sombra.
Yo
lloro debajo de mi nombre.
Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad
bailan conmigo.
Yo oculto clavos
para escarnecer a mis sueños enfermos.
Afuera
hay sol.
Yo me visto de cenizas.
Continuidad
No
nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes dentados,
vegetación lujuriosa. Pero quién habla en la habitación
llena de ojos. Quién dentellea con una boca de papel.
Nombres que vienen, sombras con máscaras. Cúrame
del vacío --dije. (La luz se amaba en mi oscuridad. Supe
que ya no había cuando me encontré diciendo: soy
yo.) Cúrame, dije.
Sortilegios
"Y
las damas vestidas de rojo para mi dolor
y con mi dolor insumidas en mi soplo,
agazapadas como fetos de escorpiones
en el lado más interno de mi nuca,
las madres de rojo que me aspiran
el único calor que me doy con mi corazón
que apenas pudo nunca latir,
a mí que siempre tuve que aprender sola
cómo se hace para beber y comer y respirar
y a mí que nadie me enseño a llorar
y nadie me enseñará ni siquiera las grandes damas
adheridas a la entretela de mi respiración
con babas rojizas y velos flotantes de sangre,
mi sangre, la mía sola, la que yo me procuré
y ahora vienen a beber de mí
luego de haber matado al rey que flota en el río
y mueve los ojos y sonríe pero está muerto
y cuando alguien está muerto, muerto
está por más que sonría y las grandes,
las trágicas damas de rojo han matado
al que se va río abajo y yo me quedo
como rehén en perpetua posesión".
Formas
no
sé si pájaro o jaula
mano asesina
o joven muerta entre cirios
o amazona jadeando en la gran garganta oscura
o silenciosa
pero tal vez oral como una fuente
tal vez juglar
o princesa en la torre más alta
Salvación
Se
fuga la isla
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilación
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.
El despertar
"Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios
Qué
haré con el miedo
Qué haré con el miedo
Ya
no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos
Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre
Es
el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.
Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada
Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue
¿Cómo
no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?
¿Cómo
no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?
El
principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual
Pero
mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde
Señor
Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo
mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón
Recuerdo
las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo".
FUENTES:
Recopilación de escritores, páginas varias y fuentes
propias.
Caracteres:
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