El hombre es el más misterioso y el más desconcertante de los objetos descubiertos por la ciencia.

Ángel Ganivet

Domingo 28 Junio, 2020 23:03

El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento.

Voltaire

HISTORIA DE BUENOS AIRES INVESTIGACIONES, INFORMES: CONVENTILLOS PORTEÑOS

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PATIO DE UN CONVENTILLO

CONVENTILLOS DE LA ZONA SUR DE LA CIUDAD

OTRA POSTAL

CONVENTILLO EN EL BARRIO DE LA BOCA

CONVENTILLO DE LA PALOMA / VILLA CRESPO

CONVENTILLO CALLE PIEDRAS

CONVENTILLO EN LA CALLE PIEDRAS 1268

AVENIDA DE MAYO

AVENIDA DE MAYO

VENDEDOR

VENDEDOR AMBULANTE

CIGARRERAS

OBRERAS CIGARRERAS

ZURCIDORAS

ZURCIDORAS

 

 

 

CONVENTILLOS PORTEÑOS Y LOS TRABAJADORES

Por Elena Luz González Bazán especial para Latitud Periódico

19 de diciembre del 2014. Actualizado el 27 de junio del 2020

Con extraordinaria dulzura.
Ciro Rossini palmeo los hombres de Adán: y el bardo villacrespense, obedeciendo a esa muda solicitud, levanta la cabeza y cumple los gestos que siguen; mete su diestra en un bolsillo y saca el Cuaderno de Tapas Azules; lo vuelve a guardar precipitadamente y en son de alarma; busca en otro bolsillo...
Adán Buenos Ayres

 

Si nos retrotraemos a la vida de aquellos años, en el libro: ¨En la Vivienda Social en la Argentina¨, su autor, José Batista, observa la influencia francesa sobre la vida de las clases populares.
En estas viviendas se observa: hacinamiento, precariedad de las habitaciones, los altos alquileres, y la adquisición de la vivienda propia resulta inalcanzable.

El lugar de vivienda debía estar cerca del trabajo, por los altos costos que implicaba su desplazamiento; por la escasez de los mismos y las pocas rutas de acceso, estos eran, además, muy costosos y escasos.
En esta nueva realidad habitacional, que no pudo contener a la gran masa de inmigrantes, proliferaban los inquilinatos. Sus habitaciones albergaban un promedio de siete personas por cuarto, cuando no, entre once y quince habitantes entre niños y adultos.

Esta grave anomalía en la forma de vida fue denunciada, en su momento, por los médicos higienistas: los doctores Rawson, Coni y Gache.
Ellos advierten, en el momento, la poca o casi nulo interés de los propietarios de estas viviendas colectivas para solucionar los problemas de los habitantes de las mismas.

Uno de los problemas fundamentales era el alto costo del alquiler, en cuanto a los servicios brindados eran exiguos o nulos, estamos hablando de baños compartidos, falta de calefacción o ventilación; ningún control sanitario y escasa o nula infraestructura cloacal, cocinas dentro de las piezas, falta de luz, patios que servían para la basura y para el juego de los niños.

En sus reflexiones, Batista, analiza la polémica sobre la necesidad de la intervención o no del Estado para resolver los problemas habitacionales. Esto se enmarcaba en las distintas posiciones entre liberales, socialistas y socializantes y, las posturas equidistantes de los anteriores que tenían los católicos conservadores.

En esta lucha ideológica, el poder político y económico gobernante ignoraron y repelieron solucionar estas graves falencias.

LOS CONVENTILLOS

Los primeros conventillos son casas con un patio, ubicadas al sur de la actual Plaza de Mayo, abandonadas por la clase alta luego de varias pestes que asolaron la colonial Buenos Aires.

De tal forma, sus dueños las abandonaron y fueron transformadas en los conventillos de fines del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Esto llevó a que sus propietarios y albaceas obtuvieran grandes ganancias con la renta de las mismas. Estos dueños o bien sus administradores al frente de estas casonas, que transformaron en casas colectivas, proporcionaron a sus propietarios las elevadas rentas que cobraban por las míseras habitaciones; a esto se sumó el aumento del valor de la tierra en la zona céntrica.

Las remodelaciones fueron muy pequeñas, dividiendo las anteriores mansiones en espacios para alquiler. Estas casas tenían una sola puerta que comunicaba con el exterior, no había ventanas, ni cocina y, todos los espacios se compartían.

CAUSAS DE LA MORTALIDAD INFANTIL

Sobre fin del siglo XIX y principios del XX la tasa de mortalidad infantil era muy elevada. El 40 por mil es lo que arroja el censo de 1869, el  primer censo poblacional realizado por el presidente Domingo Faustino Sarmiento. Las principales causas de muerte estaban en las diarreas y gastroenteritis, enfermedades infecciosas como sarampión, escarlatina, coqueluche y la tuberculosis.
La mortalidad en la ciudad baja al 20 por mil, entre 1874 y 1879 y trepa al 28 por mil entre 1880 a 1889.

El hacinamiento produce baja productividad: primero porque se aspira permanentemente anhídrido carbónico, en lugar de oxígeno, más tarde conduce, esta situación, al elevado consumo de alcohol. Todo esto deriva en fatiga y cansancio por la falta de un buen descanso que perjudica la vida laboral.
A esto se suma las largas jornadas laborales, los días sin descanso, la mala alimentación y la falta de atención médica.

ALQUILERES

El alquiler de la pieza aumentó, entre 1870 y 1890, al doble, esto produjo mayor aglomeración. Recién a comienzo del siglo XX hubo mejoras sanitarias que favorecieron a los conventillos: cloacas, aguas corrientes y recolección de residuos, pero eso se dio después de la conocida Rebelión de las Escobas, o la Huelga de Inquilinos que conmocionó la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores durante los primeros meses de aquel año.
Otra de las reflexiones que se desprende de toda esta sucesión de problemáticas, no resueltas, es que a partir de la proliferación de pestes que inundaron la ciudad se comprendió la necesidad de solucionar el problema habitacional. Sustancialmente, porque esas plagas golpearon las puertas de las grandes mansiones habitadas por las familias dominantes de la Argentina, que tenían bajo su servicio a los inquilinos de los conventillos porteños.

LAS PESTES Y LA VIVIENDA SOCIAL

La más conocida, por la devastación que produjo, fue la epidemia de Cólera en 1867. Luego la de Fiebre Amarilla en 1871. Estas dos grandes epidemias produjeron tasas elevadas de mortandad, y problemas muy serios en toda la cadena productiva, ya que eran los trabajadores los principales afectados.

Se desprende de esta sucesión de hechos investigados, que hay un consenso en cuanto a la necesidad de la vivienda social con determinadas características: pequeñas casas con jardín, evitando el problema de hacinamiento, con la posibilidad de una pequeña huerta para el cultivo de frutas y verduras, que ayudaran a una mejor alimentación.

Buenos Aires, a fines del siglo XIX, es una ciudad cosmopolita, su configuración es la que le quisieron dar sus clases dominantes. Al mejor estilo europeo, el cual predomina en su arquitectura y costumbres. Pero a esta ¨coqueta¨ ciudad se sumó una masa de inmigrantes venida de Europa y de los habitantes del interior del país, que cambió la fisonomía citadina.

Este ejército de obreros, jornaleros y empleados, que en lugar de ir a sus casas, es atraído por la vida en los cabarets, tugurios, el consumo de alcohol y las luces que atraen a muchos: la noche de Buenos Aires, es también una situación compleja.

Esta mezcla de códigos moralizantes y, la preocupación por parte de políticos y empresarios por la baja productividad, los problemas laborales variados, los llevan a buscar una salida provisoria, está será, en parte, la construcción de viviendas económicas en barrios alejados.

SALARIO Y DESOCUPACIÓN: ORGANIZACIÓN E IDEAS

En el devenir de la expansión argentina sustentada por la exportación de productos agropecuarios se dieron distintas crisis entre 1888 a 1890. Sin embargo, fueron las clases laboriosas las que sufrieron las consecuencias de estas crisis. Esto se tradujo en la caída del salario nominal, la desocupación y, los efectos de desvalorización del papel moneda.

El estado de marginación llevó, a muchos componentes de estas clases, hacia las ideas del marxismo o anarquismo, estas formas del pensamiento estuvieron en la formación de las primeras organizaciones obreras, las luchas por sus reivindicaciones: salario y condiciones de vida, además de las formas de solidaridad. El contexto fue el empeoramiento de las condiciones de vida que sumergió cada vez más a los trabajadores.

A esta realidad se sumó la baja sistemática de los salarios, las largas jornadas laborales, el trabajo infantil y de la mujer con salarios aún más bajos: esto se traduce en salarios del 50 por ciento para la mujer, por igual tarea y jornadas extenuantes y un 25 por ciento para los niños; lo que conllevaba a trabajar y no tener la posibilidad de estudiar, ni jugar como un niño.
A estas pésimas condiciones laborales se sumó la falta de leyes sociales, problemas irresueltos de salubridad y salud, falta de educación y por supuesto la nula posibilidad de descanso dominical.
Los accidentes laborales dejaban fuera del mercado laboral al hombre trabajador y a su familia en condiciones miserables.
El trabajo femenino y de la niñez no solo fue otra variable del sistema sino que sirvió para extorsionar a la clase obrera en su conjunto, el hombre veía peligrar su trabajo porque el contrato de mujeres y niños lo dejaba fuera.
Es importante remarcar esto: El trabajo infantil fue otra variable, con los bajos salarios pagados a la mujer y a los niños se lograba obligar al hombre a vender su fuerza de trabajo por migajas…

Por todos estos motivos, sobre comienzos del siglo XX, se producen protestas y huelgas, con una organización sindical que crece al influjo de la caída progresiva del salario real. Esto lleva a la lucha por la reivindicación de una organización y sindicalización que posibilitaran las mejores condiciones de vida y trabajo, educación, salud y terminar con el trabajo infantil y de la mujer.
Este será un largo camino que llevará a la lucha, destierro, persecución de sus máximos activistas, militantes y dirigentes. A la matanza indiscriminada de trabajadores y sus familias.

A modo de corolario

Los creadores de la riqueza, en todo tiempo y espacio han sido y seguirán siendo los trabajadores. La explotación en el sistema capitalista mundial es la clave de las grandes ganancias.
En esos tiempos dolorosos, la familia laboriosa fue explotada sin cesar, sin pesares por sus muertes y hambre, dolores y sufrimientos.
Lo que cambió la realidad de conventillos y explotación fue la organización del Movimiento Obrero y su lucha por la jornada de trabajo y las conquistas que lograron.

BOMBEROS

BOMBEROS A CABALLO

La primera versión fue publicada abril del 2001, ampliada y corregida.

FUENTES: Dinámica y envejecimiento demográfico en la Ciudad de Buenos Aires. Evolución histórica y situación reciente. LA VIDA SIN CONSTRUCCIÓN SECTOR AGUA Y SANEAMIENTO / ingeniero Omar Garzonio y doctor Jorge Núñez / Cámara de la construcción. La question social y otras Fuentes. Fuentes propias.

Caracteres: 10.184

2018: Año Internacional de la Biología Matemática

2018 el tercer Año Internacional de los Arrecifes

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