MOVIMIENTO
OBRERO: HOMENAJE A JORGE DI PASCUALE
Producción
Periodística Latitud Periódico
5
de enero del 2011
Jorge
Di Pascuale fue recuperado, sus restos fueron identificados
por el Equipo Argentina de Antropología Forense.
Había sido secuestrado el 28 de diciembre de 1976, era
dirigente peronista y Secretario General del Sindicato de Farmacia.
Aquellos
finales del año 2009 fueron de reconocimiento para quien
fuera un lúcido dirigente sindical.
Por tal razón, su sindicato de Farmacia luego de esta
identificación decidió realizarle un homenaje
ese 28 de diciembre con el lema: Se lo sacamos a la dictadura,
se lo entregamos a la democracia.
Aquel día fue velado en el Sindicato de Farmacia y el
día 29 de trasladado al cementerio de la Chacarita donde
se le dio cristiana sepultura.
Se
ha cumplido más de un año y es válido recordar
quien fuera JORGE DI PASCUALE.
Sus compañeros afirmaban en ese momento:
Fueron
identificados y recuperados sus restos
El
Equipo Argentino de Antropología Forense identificó
los restos del mítico dirigente peronista Jorge Di Pascuale
quien había sido secuestrado el 28 de diciembre de 1976
por la dictadura militar.
Jorge
Di Pascuale es considerado como uno de los dirigentes más
lúcidos y claros del movimiento obrero argentino. Comenzó
como delegado en la Farmacia Franco Inglesa y a los 27 años
ya era Secretario General del Sindicato de Farmacia.
Su
lucidez y claridad no la ejercía desde un cómodo
sillón, sino que era un combativo militante de la resistencia
peronista, que luchaba contra las dictaduras de turno, contra
la burocracia sindical y por la libertad de los presos políticos.
Esta lucha intransigente lo llevó a sufrir cárceles,
persecuciones y exilio.
En
1962 y con 31 años fue elegido diputado nacional en elecciones
que fueran anuladas por Arturo Frondizi En 1963 en uno de los
tantos viajes a Madrid es designado por el General Perón,
como su delegado personal ante los países socialistas.
En 1968 participa activamente en la creación de la CGT
de los Argentinos junto a Raymundo Ongaro y Agustín Tosco.
En
1969 la actividad de Di Pascuale es incesante y tratan de silenciarlo
llevándolo a la cárcel en varias oportunidades,
pero era tanto su compromiso con el pueblo y la clase trabajadora
que cuando recobraba su libertad, volvía a firmar una
solicitada en contra del gobierno y lo encarcelaban nuevamente.
Cuando
las dictaduras intervenían el Sindicato de Farmacia,
se ganaba la vida haciendo corretajes de champú y artículos
de perfumería o vendiendo heladeras a crédito.
Di Pascuale es considerado un ícono de la honestidad
sindical argentina, su conducta intachable hacía que
lo respetaran hasta sus propios enemigos. Pero no era solamente
un dirigente honesto, también se destacaba por su brillantez
intelectual y por su gran capacidad de análisis, de vocabulario
fluído, directo y sin demagogia. Siempre pulcro y bien
vestido, no necesitaba vestirse de obrero ni dejarse la barba
para ser un peronista revolucionario. Jamás tuvo guardaespaldas
ni matones a sueldo que lo cuidaran, caminaba sólo con
su dignidad y su conducta insobornable. En 1975 perseguido por
la AAA se exilia en Venezuela, pero el destierro duró
apenas unos meses, a pesar que le advertían que no volviera,
Di Pascuale no podía estar lejos de su familia, de sus
compañeros ni de su lucha.
Volvió
y a los meses el golpe de estado. Se juramentó con sus
compañeros del gremio quedarse y dar pelea, sabiendo
que ésta no iba a ser una dictadura más.
Comenzaron a acrecentarse los secuestros, desapariciones y asesinatos,
Di Pascuale buscaba a sus compañeros desaparecidos por
todos lados, fue ahí cuando dijo: “si me llega
a pasar algo no pidan por mí, pidan por todos”.
Hasta que llegó aquel 28 de diciembre, día de
su cumpleaños, un grupo armado entró a su casa,
lo interrogaron “¿así que vos sos el que
les da a los militares? Y él contestó “¡sí,
les di, les doy y les voy a seguir dando!”. Jorge no tenía
armas, lo único que se llevaron fue su aguinaldo, una
radio portátil y otros objetos, se tomaron la sidra caliente
que había sido comprada para las fiestas y dijeron “mañana
a las 8 horas está de vuelta”.
Sus
compañeros y familiares lo buscaron incesantemente, se
presentaron habeas corpus, el gobierno militar recibió
cerca de 60 telegramas solicitando su libertad y se llegó
hasta el Papa Pablo Vl, pero nada hizo que lo liberaran.
Años
después sobrevivientes del centro clandestino El Vesubio
- Protobanco relataron como Di Pascuale alentaba y cuidaba a
sus compañeros de cautiverio para que no se quebraran
ante la tortura y el horror que él mismo padecía.
Hoy el Equipo Argentino de Antropología Forense, en un
trabajo extraordinario, maravilloso, responsable, silencioso,
con pocos recursos pero con un corazón inmenso y después
de 33 años nos devuelve a nuestro querido Jorgito, quien
después de ser asesinado cobardemente, fue dejado en
una fosa común en el Cementerio de Avellaneda.
“SE LO SACAMOS A LA DICTADURA… SE LO ENTREGAMOS
A LA DEMOCRACIA”
En
la página de JORGE DI PASCUALE SE PUEDE LEER
Apéndice de la Historia
El
golpe militar de 1955 se llevó a cabo para modificar
y destruir todo lo hecho durante 10 años de gobierno
peronista. La economía nacional, la dignidad de país
soberano y toda la acción tendiente a instaurar la justicia
social fueron atacadas impiadosamente por el nuevo gobierno.
Había que comenzar la entrega del país y escarmentar
al pueblo que se atrevió a llevar adelante un proceso
nacional. Con ese objetivo, la dictadura desató una represión
feroz y puso en la mira a las organizaciones gremiales que eran
el sostén de la organización popular y así
fue que procedió a intervenirlas, saquearlas y encarcelar
a sus dirigentes.
El objetivo del gobierno consistió en el exterminio del
peronismo como expresión política y el sometimiento
de la clase trabajadora.
Para
ello se prohibió la exhibición y exteriorización
de los símbolos peronistas, se encarceló a miles
de militantes, se llevó a las fuerzas armadas a las fábricas
a presionar a los trabajadores, se anularon comisiones internas
y cuerpos de delegados, además de implementar despidos,
suspensiones, cambios de sistemas de trabajo, pérdidas
de conquistas y beneficios.
La
represión política alcanzó su mayor expresión
con los fusilamientos e junio de 1956. Un par de años
más tarde se impuso el Plan Conintes (Conmoción
interna) que suspendía las garantías personales,
imponía el estado de sitio y la facultad de detener arbitrariamente
a los ciudadanos...
A
esta impiadosa represión, el pueblo le opuso su decidida
acción; a las marchas, movilizaciones y barricadas le
agregó la huelga y la toma de establecimientos, el sabotaje
y las bombas, los atentados y el enfrentamiento allí
donde se dieran las circunstancias. En las calles y en las fábricas
miles de trabajadores producían diariamente actos de
rebeldía que ponía en jaque la acción del
gobierno. Era la Resistencia Peronista que reproducía
miles y miles de nuevos combatientes contra el proyecto antinacional.
De
esta acción derivan dos hechos: la superación
de los viejos dirigentes acostumbrados a la comodidad del poder
y la necesidad de recuperar las organizaciones sindicales en
manos de las diversas intervenciones o de dirigentes complacientes.
En este marco se da, recién en 1957, la convocatoria
a elecciones en el Sindicato de Empleados de Farmacia. Se realizaron
3 actos electorales consecutivos (ya que la intervención
se negaba a entregar el gremio a los vencedores), durante los
meses de mayo, julio y septiembre y en ellos se impone la Agrupación
“22 de diciembre” - Lista Blanca, fundada por Jorge
Di Pascuale, Alfredo L. Ferraresi, Horacio.
FUENTES:
Sindicato de Farmacia, página de Jorge Di Pascuale, fuentes
propias.
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