DEL
CORREO CENTRAL A UN CENTRO CULTURAL
Entre el hoy el ayer
Por Elena Luz González Bazán
especial para Latitud Periódico
11 de enero del 2016
Antes,
el edificio central del Correo Central y el posterior objetivo
de que sea un Centro Cultural.

El
flamante titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos
Públicos, Hernán Lombardi, antes Ministro de Cultura
del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, luego de su relevamiento,
entre otros, del Centro Cultural donde funcionaba el Palacio
del Correo Central, informó que no se renovaron las asistencias
técnicas que prestaban las universidades de: San Martín,
Tres de Febrero y La Matanza, las cuales caducaron el 31 de
diciembre pasado, afirmando que esto era una “modalidad
de ingreso distorsiva de los procesos administrativos”.
Por
medio de las redes sociales, algo muy utilizado en la actualidad
por los funcionarios de estos últimos tiempos, tituló
un trabajo sobre dicho tema: “La Verdad sobre el CCK”,
allí el funcionario explica que dicho centro se inauguró
por necesidades políticas: “se inauguró
prematuramente por las necesidades políticas” de
Cristina Fernández de Kirchner, y dijo que se encontró
con un “edificio sin terminar, sumido en un proyecto caótico
que no contaba con director ni organigrama”, además
de la “incorporación irregular de una gran cantidad
de personas cuyas funciones, en muchos casos, no están
claras”.
Luego dice Lombardi que el CCK “contaba con una dotación
de 710 personas, de las cuales el 85 por ciento fueron incorporadas
a través de una triangulación con las universidades
de San Martín, Tres de Febrero y La Matanza”, una
“modalidad de ingreso que fue absolutamente distorsiva
de los procesos administrativos”.
“Las asistencias técnicas caducaron el 31 de
diciembre y decidimos no renovarlas, por lo que hablar de despidos
es falso”, y agregó que se está “trabajando
en el mejor equipo para el gran centro cultural de los argentinos,
convocando a los que estuvieron y a los que no tuvieron la posibilidad
de estar”.
LA
TEMPORADA 2016
Ésta
se inaugurará el 4 de febrero con las visitas guiadas
y el 14 de marzo se presentará la temporada 2016.
DEL
OTRO LADO
El jueves 7 de enero, los trabajadores del
Centro Cultural realizaron una movilización en la puerta
del edificio, por la avenida Leandro N. Alem, que contó
con la presencia del titular de la CTA encabezada por Hugo Yasky
y diputados y legisladores del FpV – Frente para la Victoria
y el titular del anterior AFSCA y desplazado Martín Sabbatella.
BREVE
HISTORIA DEL CORREO CENTRAL O PALACIO DE CORREOS Y TELECOMUNICACIONES
DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
Este gran espacio ubicado en el barrio de San
Nicolás, Comuna 1, está ubicado en Sarmiento 151,
fue en 1888 cuando era presidente Miguel Juárez Celman
quien autoriza el proyecto para su construcción.
El diseño del Palacio fue encargado al arquitecto francés
Norbert Maillart, con la intención que fuera sede del
Correo Central de nuestro país.
Dos décadas después, en 1908, se rediseñó
con la intención de incorporar y dar lugar a la inclusión
de otros espacios como: calles peatonales, nuevos servicios
que no se hicieron.
Nuevamente, dos décadas después,
en 1928, el entonces presidente Marcelo T. de Alvear inaugura
el edificio. Habían pasado 40 años de aquel momento
proyectado por otro presidente. El plan era distinto al del
arquitecto Maillart.
El Director de Correos de Argentina era el doctor Ramón
J. Cárcano quien tuvo en cuenta el aumento de los servicios
que ya daba la institución, de tal forma, plantea la
necesidad de la construcción de este edificio, con la
intención, en todo momento, que éste fuera sede
central del organismo de correos.
Ya Buenos Aires era la Capital de la República,
y en los hombres del positivismo y el liberalismo estaba la
idea de la conformación del Estado Nación y, entre
sus objetivos, la construcción de grandes obras arquitectónicas,
algo que se dio en nuestra ciudad.
La tarea de encargar esta obra le tocó a la Dirección
General de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas
quien eligió al arquitecto francés. Éste
realizó un diseño basado en el edificio de la
Central de Correos de Nueva York. Luego de la aprobación
por parte del PEN, el trabajo se inicia al año siguiente
en las manzanas actuales de Avenidas Leando N. Alem, Corrientes
y las calles Sarmiento y Bouchard. Dicho terreno fue cedido
por la sociedad Las Catalinas, que mediante el relleno lo había
ganado recientemente al Río de la Plata.
La interrupción del trabajo se dio un año después,
con la crisis económica de 1890 y la caída de
Juárez Celman.
Pasaron 15 años y el proyecto ya estaba de alguna forma
obsoleto, era chico comparado con la envergadura del servicio
postal. El edificio ideado por el arquitecto francés
tenía entrada por avenida Leandro N. Alem, ya no estaba
en consonancia con los adelantos tecnológicos del servicio
postal.
El Director General de Correos y Telégrafos,
el doctor Ernesto Bosch, planteó un nuevo programa de
distribución para el edificio y en 1908 se contrató
nuevamente a Maillart para la realización de un nuevo
proyecto, que fue aprobado en abril de 1909.
El nuevo edificio era con entrada por Sarmiento y más
grande, de esta forma se buscaba facilitar el ingreso de clientes
y no tener que soportar la fuerte pendiente de las calles tanto
Sarmiento como la avenida Corrientes desembarcando en avenida
Leandro N. Alem, de tal forma se diseñó la construcción
de puentes y calles peatonales a nivel más alto, con
arcos y columnas que soportaran su estructura y uniendo así
el borde superior de la barranca, calle 25 de Mayo, con las
entradas elevadas del edificio. Rampas que comunicaban con Alem,
pero, esta infraestructura no se hizo.
Maillart tuvo desacuerdos y la obra quedó
a cargo de su principal colaborador, el arquitecto de nacionalidad
rusa, Jacques Spolsky, éste había ideado el Palacio
de Correos de Tucumán y el de la ciudad de Rosario, provincia
de Santa Fe. Éste arquitecto muere 15 meses antes de
la inauguración del Correo Central.
Las modificaciones del Palacio fueron la introducción
de un esqueleto metálico que reemplazó a los macizos
de albañilería entre otros tantos, como que habiéndose
ganado tierra al río se hundieron 2882 pilotes de hormigón
armado de 10 metros cada una aproximadamente y otros cambios.
Nuevamente se suspende en 1916 era un tiempo
fundamental a nivel mundial: La Gran Guerra o la Primera Guerra
Mundial.
Posteriormente, se llevaron adelante otros
cambios como entrepisos, se demolieron otros y se convirtieron
en vestíbulos donde se instalaron ventanas. Diferencias
de nivel entre las calles 25 de Mayo y Leandro N. Alem entre
otras modificaciones.
En 1923 se agotan los fondos y se hacen cargo
de las obras otras empresas y es en 1928 cuando Marcelo T. de
Alvear inaugura este Palacio neoclásico.
En 1997 se lo declara Monumento Histórico
Nacional por su calidad arquitectónica y la importancia
histórica del mismo, las obras de arte que hay en su
interior.
En el 2003 dejó de utilizarse como Correo
Central y en el 2005 el gobierno nacional convoca a una licitación
para convertirlo en un Centro Cultural con miras al Bicentenario.
Parte II: Quienes los utilizaron, los objetivos
del PEN y un repaso de este histórico edificio.
FUENTES: varias y propias.
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