LITERATURA:
CONOCIMIENTO Y CIENCIA DE LAS LETRAS
Parte V
Por
Elena Luz González Bazán especial para Latitud
Periódico
27 de septiembre del 2021 *
En
la última parte: lo que dicen los diferentes autores.
Castagnino,
en su libro ¿Qué es la literatura?, indaga sobre
qué es literatura y cómo el concepto se extiende
a realidades como la escritura, la historia, la didáctica,
la oratoria y la crítica. Según Castagnino, la
palabra literatura adquiere a veces el valor de nombre colectivo
cuando denomina el conjunto de producciones de una nación,
época o corriente; o bien es una teoría o una
reflexión sobre la obra literaria; o es la suma de conocimientos
adquiridos mediante el estudio de las producciones literarias.
Otros conceptos, como el de Verlaine, apuntan a la literatura
como algo superfluo y acartonado, necesario para la creación
estética pura. Posteriormente, Claude Mauriac propuso
el término "aliteratura" en contraposición
a «literatura» en el sentido despectivo que le daba
Verlaine. Todas estas especificaciones hacen de la literatura
una propuesta que depende de la perspectiva desde la que se
enfoque. Así, Castagnino concluye que los intentos de
delimitar el significado de «literatura», más
que una definición, constituyen una suma de adjetivaciones
limitadoras y específicas.
Si
se considera la literatura de acuerdo con su extensión
y su contenido, la literatura podría ser universal, si
abarca la obra de todos los tiempos y lugares; si se limita
a las obras literarias de una nación en particular, es
Literatura nacional. Las producciones, generalmente escritas,
de un autor individual, que por tener conciencia de autor, de
creador de un texto literario, suele firmar su obra, forman
parte de la literatura culta, mientras que las producciones
anónimas fruto de la colectividad y de transmisión
oral, en ocasiones recogidas luego por escrito, conforman el
corpus de la literatura popular o tradicional.
Según
el objeto, la literatura será preceptiva si busca normas
y principios generales; histórico–crítica
si el enfoque de su estudio es genealógico; comparada,
si se atiende simultáneamente al examen de obras de diferentes
autores, épocas, temáticas o contextos históricos,
geográficos y culturales; comprometida si adopta posiciones
militantes frente a la sociedad o el estado; pura si sólo
se propone como un objeto estético; ancilar, si su finalidad
no es el placer estético sino que está al servicio
de intereses extraliterarios.
Según
los medios expresivos y procedimientos, Castagnino propone que
la literatura tiene como formas de expresión el verso
y la prosa y sus realizaciones se manifiestan en géneros
literarios, universales que se encuentran, más o menos
desarrollados, en cualquier cultura; lírico, épico
y dramático. Manifestaciones Líricas son aquellas
que expresan sentimientos personales; Épicas, las que
se constituyen en expresión de un sentimiento colectivo
manifestado mediante modos narrativos, y Dramáticas,
las que objetivan los sentimientos y los problemas individuales
comunicándolos a través de un diálogo directo.
A estos géneros literarios clásicos habría
que añadir además el género didáctico.
El fenómeno literario ha estado siempre en constante
evolución y transformación, de tal modo que el
criterio de pertenencia o no de una obra a la literatura puede
variar a lo largo de la historia, al variar el concepto de “arte
literario”.
Barthes:
la literatura como práctica de escritura
"En
el año de 1977, en la Lección Inaugural de la
Cátedra de semiología lingüística
del College de France, Roland Barthes arremete contra el lenguaje,
mostrándolo como un sistema que está al servicio
del poder.
"En
la lengua, pues servilismo, y poder se confunde ineluctablemente.
Si se llama libertad no sólo a la capacidad de sustraerse
al poder, sino también y sobre todo a la de no someter
a nadie, entonces no puede haber libertad sino fuera del lenguaje".
Tal libertad de concentrarse en contra del poder se encuentra
en otro sistema que él llama literatura. Para Barthes
la literatura no es un corpus de obras, ni tampoco una categoría
intelectual, sino una práctica de escribir. Como escritura
o como texto, la literatura se encuentra fuera del poder porque
se está obrando en él un trabajo de desplazamiento
de la lengua, en la cual surten efecto tres potencias: Mathesis,
Mímesis, Semiosis (Barthes. Como la literatura es una
suma de saberes, no existe un tema general que pueda fijar o
fetichizar a ninguno. Cada saber tiene un lugar indirecto que
hace posible un diálogo con su tiempo. Como en la ciencia,
donde la literatura trabaja en sus intersticios siempre retrasada
o adelantada con respecto ella: “La ciencia es basta,
la vida es sutil, y para corregir esta distancia es que nos
interesa la literatura¨. Por otra parte el saber que moviliza
la literatura no es completo ni final. La literatura sólo
dice que sabe de algo, es la gran argamasa del lenguaje, donde
se reproduce la diversidad de sociolectos o constituyendo un
lenguaje límite o grado cero, logrando de la literatura,
del ejercicio de escritura un reflexibilidad infinita, un actuar
de signos"
FUENTES:
Educar, enciclopedias castellanas, Giménez Cobiella,
La Plata.
Trabajo
preparado para los talleres de Literatura del gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires.
* Del 3
de enero del 2014
Caracteres:
5304